Lucha, refugio, diáspora y ocupación

Los saharauis somos un pueblo que lleva más de 42 años resistiendo la ocupación en las condiciones más adversas. Con su población entre el exilio, la diáspora y la ocupación. La mayoría de nuestra población vive en el exilio en los campos de refugiados de Tindouf, al sureste de Argelia, en uno de los desiertos más inhóspitos del planeta, en unas condiciones muy difíciles e inhumanas; otra parte, vive en la diáspora con escaso reconocimiento de su condición como exiliados o refugiados; y otra parte, resiste en los Territorios Ocupados ilegalmente por Marruecos desde la “Marcha verde” en el año 1975, cuando España abandonó su última colonia en África, la que supuestamente era la provincia 53 de su territorio y donde, hoy día, la población saharaui autóctona soporta diariamente violaciones de sus derechos fundamentales, torturas, desapariciones forzosas y encarcelamientos por el simple hecho de expresarse libremente para defender su identidad y reclamar su soberanía sobre su propio territorio, el Sáhara Occidental.
Llevamos desde el año 1975 en lucha por el reconocimiento de la autodeterminación de nuestro pueblo y la independencia de nuestra tierra. Desde el año 1991, llevamos 27 años esperando el resultado del proceso de Paz dictaminado por la Organización de las Naciones Unidas.
Como ciudadana saharaui, me dirijo a mis compatriotas para animarles a seguir con nuestra lucha como deber individual y colectivo, a pesar de todas las dificultades y de la larga espera, no desfalleceremos. Pero, también interpelo a la comunidad internacional, a las Naciones Unidas para que se impliquen de verdad en buscar una solución real para que nuestro pueblo pueda ejercer su derecho a la autodeterminación sobre su territorio. Que dejen de sentenciarnos con su silencio a vivir separados, confinados y olvidados en el paso del tiempo.
Badra abdallahi