El Aaiún y Leningrado, el mismo bloqueo criminal y horroroso

El bloqueo de Leningrado duró unos novecientos días. Durante ese tiempo, ochocientos mil personas (un tercio de la población total de la ciudad) murieron de hambre.
Comenzaron por tomar el control de las fronteras de Leningrado. Los alemanes utilizaron artillería pesada y libraron varias batallas durante unos pocos meses. Con la ayuda del ejército finlandés, fueron capaces de asentar un perímetro férreo, dejando sin escapatoria a los ciudadanos de Leningrado.
Luego de una serie de bombardeos por parte de los alemanes, muchos almacenes de comida se quemaron, lo que provoco el comienzo de una crisis alimentaria terrible que causaría la muerte de más de un millón de personas.
El dinero no tardó en volverse obsoleto. La población vivía en un constante estado de desesperación y angustia. Los trabajadores manuales recibían seiscientos gramos de pan al día, los estatales cuatrocientos gramos y los demás civiles debían arreglárselas con apenas trescientos gramos.
Después de que todas las mascotas y animales de todo tipo fueran devorados, grupos de sujetos desesperados comenzaron a asesinar personas para luego realizar hamburguesas de carne humana, intercambiándolas en el mercado por otros alimentos. El dinero es tan valioso como lo que puede comprar. Es casos como este, ninguna cantidad sería suficiente para adquirir incluso los bienes más básicos.
Al quemarse los depósitos de azúcar, su contenido se derritió y se esparció por los alrededores. La gente empezó a mezclar la tierra de esos lugares con harina para poder hornear aunque sea el alimento más básico para seguir con vida.
Las raciones diarias de pan tuvieron que ser reducidas considerablemente con tal pasaba el tiempo. La gente comenzó a desmayarse en las calles, muriendo poco después.
El Aaiun, capital del Sahara Occidental, fue rodeado por tropas españolas bajo pretextos falsos basados en proteger la ciudad de acciones terroristas pero el objetivo principal era impedir que la población civil saharaui pudiera huir antes de la llegada de tropas invasoras marroquíes. Tomas Barbulo describió el bloque de la siguiente manera: “ El Aaiún se transformo en un campo de prisioneros. En torno a las al alambradas fueron desplegadas patrullas de soldados fuertemente armados, vehículos blindados fueron situados en las cruces de calles, y ametralladoras pesadas fueron emplazadas en lugares elevados. Se decreto el toque de queda. Los coches particulares debían circular con la luz interior prendida. Quedaron prohibidas las reuniones de más de tres personas. Los saharauis eran tratados como sospechosos, aunque ninguno sabia porque ni de que”
Efectivamente, sucedió lo que planeaban los colonialistas españoles, el bloqueo militar continuo hasta que fue entregada la ciudad a las unidades militares marroquíes que invadieron la capital el dia 11 de diciembre de 1975 bombardeando con su artillería pesada a todos los barrios capitalinos. El bloqueo militar español fue sustituido directamente por otro marroquí más criminal e inhumano. Yo tenía siete años cuando mi madre me despertó en horas de la madrugada, primero, no quise levantarme, le dije que no deseaba cenar y que me dejaría dormir tranquilo, pero mi madre me sacudió el brazo diciéndome que íbamos de viaje. Al despertar subí a bordo a un land-rover y éramos cinco familias, solo habíamos cargado pocas mantas, y algunos víveres. El bombardeo de la artillería era claramente audible en aquella oscura noche. Muchos niños huyeron con otras familias dejando ahí los suyos, hombres dejaron sus esposas, madres a sus hijos, y otros a sus hermanos y abuelos. Muchas familias abandonaron sus casas abiertas, dejando todas sus propiedades, incluidos objetos valiosos como joyas y dinero.
La mayoría de esta multitud de personas que abandono la ciudad aquella noche lo hicieron a pie, entre los cuales había ancianos, mujeres embarazadas y personas enfermas. Muchos perecieron en el camino, los demás llegaron después de un arduo camino a la lejana frontera argelina.
Los habitantes de Leningrado se libraron de aquel horrible bloqueo hace decenas de años y aquella amarga experiencia se conservo en la historia, sus hechos son narrados de generaciones a generaciones, mientras que el bloqueo del Aaiún lleva cuarenta y tres años, y aun continua vigente.
Los pobladores de la capital del Sahara Occidental cada día se rebelan contra esta injusticia y los que están en el exilio no les abandona la esperanza de volver un día a sus casas en la ciudad del Aaiún libre y prospera.
Abdurrahaman Budda

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  1. حمادة محمد فرنسا

    Las comparaciones son siempre odiosas peor aún así usted acertó en ciertas facetas como por ejemplo :la ardua lucha de los dos pueblos